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«El hombre perdido» de Jane Harper

Más sobre Liz Claro

El hombre perdido , de Jane Harper, es uno de los próximos, de los inminentes títulos de salamandra (black salamandra), una colección, una editorial por la que siento especial simpatía. En el momento de escribir este texto ignoro qué portada merecerá un ejemplar del que me llama poderosamente la atención el intenso color amarillo de su portada y su contraportada, sin alardes, sin estridencias

Dos hermanos se reencuentran tras varios meses sin verse en la frontera de sus vastas propiedades ganaderas bajo el implacable sol de Queensland, una zona aislada de Australia donde el vecino más cercano vive a horas de distancia. Están en la tumba del ganadero, un punto de referencia tan antiguo que nadie recuerda ya quien hay enterrado ahí. Hoy, la escasa sombra que proyecta ese jalón en el camino ha sido la última esperanza para su hermano mediano, Cameron, que yace muerto a sus pies.

Nadie puede entender por qué este salió solo bajo ese sol de justicia, dejó el coche y caminó hasta la tumba. Mientras los Bright lloran su perdida, empiezan a levantarse las sospechas: ¿cómo murió? ¿Decidió dirigirse hacia su propia muerte?

Datos técnicos

Editorial: Salamandra (2021)

Nº de páginas: 384

Formato: Tapa blanda / Versión Kindle

ISBN: 978-8418363504

Precio: 18, 05 € / 8, 54 €

Impresiones

Tengo la mala costumbre de “robar” libros, libros que aún no han salido a la venta, libros que aún están en proceso de corrección, pero mi defecto ha recibido un diagnóstico y el pronóstico es ominoso. Solo me queda seguir haciéndolo hasta que me pillen con las manos en la masa, para castigarme o, con suerte, para darme las gracias. Claro está que todo tiene su parte positiva pues con mis reseñas furtivas sirvo a un fin, creo que honorable, que es recomendar un libro antes incluso de que llegue a las librerías.

Cometo mis delitos en la librería La isla de papel de Sevilla y Mariana me deja hacer porque en el fondo sabe que soy un gran lector y que mis actos responden a un fin mayor. Gracias, Mariana, pongamos nuestro granito de arena.

Más sobre Liz Claro

El hombre perdido , de Jane Harper, es uno de los próximos, de los inminentes títulos de salamandra (black salamandra), una colección, una editorial por la que siento especial simpatía. En el momento de escribir este texto ignoro qué portada merecerá un ejemplar del que me llama poderosamente la atención el intenso color amarillo de su portada y su contraportada, sin alardes, sin estridencias.

La trama se desarrolla en las áridas tierras de Australia, bajo el sol y sus inclemencias, en un paisaje desértico que la autora clava a la hora de escribirlo e incluso nos invita, sin quererlo, a renunciar a los intentos que quisiéramos poner en práctica para viajar allí donde podemos morir de sed, de calor, de soledad o de todos a la vez. Nathan, el protagonista, narra su vida y a ella se van sumando todos los miembros de su familia quienes de un modo u otro participan de los hechos que tiene lugar y que desembocan (recuerden que hablamos de novela negra) en una muerte, una extraña muerte a los pies de la tumba del ganadero, único lugar con mínima sombra en cientos de kilómetros, para desazón de quienes se acerquen a pasear por aquellos lares. La ambientación resulta redonda, perfecta, y al mismo tiempo inquietante porque las opciones para encontrar al asesino no participan de un mayordomo que se preste a ello.

Harper arriesga y creo sinceramente que gana al desviarse de lo típico y común, de lo urbano y apuesta con las arenas rojas como ingrediente secreto de su libro de recetas. Está claro que en los agradecimientos finales tendrá que repartir parabienes a muchas personas que la han asesorado y le han permitido participar de vivencias tan bellas como peligrosas.

El hombre perdido es un drama familiar contado en un tiempo que acoge a otros dos tiempos como hijos y al final… Tendrán qué leer si quieren conocerlo.

Los diálogos están perfectamente construidos y la edición se aventura excelente. Al tratarse de un ejemplar de prueba sin corregir guardo un par de gazapos en mi zurrón y se los haré llegar a quien puede castigarme, pero soy honrado, o pretendo serlo y estoy seguro de que tanto Nathan, Bub, Cam, Liz, Ilse y compañía serán benévolos con mi juicio.

Se trata de un libro que merece la pena leer, que es distinto y que termina sorprendiendo al finalizar las 375 páginas de atención relajada que nos ha regalado previamente.

Les puedo asegurar que ya estoy buscando nuevos títulos de la autora, a la que no conocía (no se me echen encima) para seguir disfrutando como lo he hecho en esta mi penúltima aventura lectora.

Reseñado por Francisco Javier Torres Gómez

Si quieres hacerte con un ejemplar lo puedes hacer desde el siguiente enlace: El hombre perdido